Una “huelga” de lactancia se produce cuando se amamanta al bebé sin dificultad durante meses, pero, de pronto, este comienza a rechazar el pecho. En general, es algo pasajero y no significa que el bebé esté listo para el destete.
Una huelga de lactancia puede implicar que el bebé quiere comunicarle que algo no va bien. Todos los bebés son diferentes, y no todos reaccionan de la misma manera. Algunos bebés siguen siendo amamantados sin inconvenientes. Otros se ponen molestos cuando los llevan al pecho. Y otros rechazan por completo el pecho.
Entre las causas de una huelga de lactancia, pueden incluirse las siguientes:
Si está preocupada porque cree que su bebé no está recibiendo suficiente leche, consulte con su proveedor de atención médica para que controle el aumento de peso del bebé.