Un conducto se obstruye cuando la inflamación (o hinchazón) estrecha los conductos de las mamas, lo que reduce el flujo de leche. Los grumos de grasa de la leche materna pueden aglutinarse y formar un tapón que se atasca en el conducto estrecho. Esto puede sentirse como un bulto pequeño, un nudo doloroso o una dureza en la mama. No tendrás fiebre ni te sentirás mal, pero a veces el conducto estrecho puede empeorar y provocar una infección.
Un conducto puede obstruirse por diversas causas:
Si la obstrucción no desaparece ni disminuye de tamaño dentro de las 24 horas, acude a una consultora de lactancia o a un proveedor de atención médica. A veces, los conductos obstruidos pueden provocar una infección de la mama, conocida como mastitis, que puede requerir atención médica. Obtén más información sobre la mastitis.