Después de que ella aprenda a comer comida fácil de masticar y tragar, ella está lista para comer en la mesa con el resto de la familia. Siéntela en una silla alta o un asiento para niños, ponga algo en el piso para evitar que se manche y sírvale los alimentos que ella puede comer de lo que hay en la mesa. Déjela alimentarse sola mientras que usted disfruta de su propia comida.
Aquí esta lo que hay que hacer—y no hacer—cuando alimenta a su niña chiquita:
Siga un horario para los refrigerios y la alimentación con chupón para que ella tenga hambre, pero no demasiada, a las horas de comer.
No la deje que esté comiendo o tomando algo durante todo el día. No deje que cargue la tetera o botella todo el tiempo.
Sírvale alimentos que ella pueda comer. Coma con ella. Disfrute usted su comida.
No le dé usted de comer. No organice su comida. No se vaya y la deje mientras que ella come.
Empiece con una cucharada de cada alimento, más o menos. Dele mas si ella quiere.
No le dé mucho o muy poco. No la haga que se coma un alimento antes de que le sirva otro.
Déjela comer a su manera—mucho o poco, rápido o despacio, con los dedos o cuchara.
No la apure o haga que coma más despacio. No la haga comer más. No le dé usted de comer.
Hágale buena compañía. Hable y pregunte. Sea agradable mientras comen.
No hable demasiado. No haga presión. No la ignore. No vea la televisión. No se vaya.
Dele muchas oportunidades de probar nuevos alimentos y aprender a que le gusten.
No deje de ofrecer alimentos aunque ella no los coma inmediatamente.